Somebody mixed my medicine
Somebody is in my head again
-The Pretty Reckless-
Somebody is in my head again
-The Pretty Reckless-
He vuelto del entierro. A escribir de nuevo en el ciberespacio. Acomodarme entre los cibernautas. Estuve evitando hacerlo. Cada vez que me convencía, borraba las entradas. No me convencían. Lo ridículo es que yo misma me impuse la presión de que las entradas tenían que ser de cierta forma, ect. ¡Pero si el blog es mío! Yo soy mi jefa aquí. Sin duda un defecto de carácter: el perfeccionismo.
En estos días he estado reflexionando mucho sobre mi carrera académica. Yo pensé que, en un principio yo estaba segura de que quería una carrera académica. Es decir, una carrera como docente e investigadora. Se me había olvidado, que en un principio, realmente yo estaba indecisa, no tenía una meta predefinida. Bacilé entre derecho, psicología clínica, psicología social y a última hora, escogí psicología académica. Dos cosas si tenía claras: la psicología me gustaba/gusta y 2) aprender en general de la psicología me gustaba/gusta. Pero no había pensado, en lo que requiere ser un psicólogo académico, sus responsabilidades. La enseñanza, siendo una de ellas, es la más que me agrada. Aunque reconozco que el proceso de preparar clases es medio tedioso y no mi favorito. Por otro lado, la investigación. Me gusta, aprender sobre un tema específico, aplicar técnicas de investigación. Lo que encuentro tedioso: el proceso de redacción, la burocracia y los revoluces administrativos.
El proceso de redacción es con el que más he peliado en todos mis años como estudiante. La soledad que se siente al escribir, la inseguridad de que lo que vayas a decir tenga relevancia, sea coherente y sea de calidad, me acompañaron durante mucho tiempo. Busqué ayuda, fui a la psicóloga, leí libros y aunque tuve mejorías, todavía me encuentro peliando con ella. Cada vez, que quiero sentarme a escribir, el solo hecho de pensarlo me provoca una ansiedad que agarro cualquier cosa para atrasar el proceso. En algunos casos, fue la comida, en otros el sexo. y en otras las películas. Entonces, ahí el vínculo entre ellas: Buscar fugas, sin querer enfrentarme. Sin querer enfrentar que quizá no estoy cómoda con el camino que escogí. La cuestión es que, hay días que me levanto diferente, con un propósito. Por esos días, sacrifico los otros. Pero, hasta cuando?
Ahora que me acerco a la recta final, he decidido permanecer en mi camino pero remover cada presión que me impuse. La verdad es que soy afortunada y debería apreciar que pude llegar a donde estoy. Poco a poco, me digo, voy a poder con esto. "Un día a la vez".
¡Saludos a todos/as!
En estos días he estado reflexionando mucho sobre mi carrera académica. Yo pensé que, en un principio yo estaba segura de que quería una carrera académica. Es decir, una carrera como docente e investigadora. Se me había olvidado, que en un principio, realmente yo estaba indecisa, no tenía una meta predefinida. Bacilé entre derecho, psicología clínica, psicología social y a última hora, escogí psicología académica. Dos cosas si tenía claras: la psicología me gustaba/gusta y 2) aprender en general de la psicología me gustaba/gusta. Pero no había pensado, en lo que requiere ser un psicólogo académico, sus responsabilidades. La enseñanza, siendo una de ellas, es la más que me agrada. Aunque reconozco que el proceso de preparar clases es medio tedioso y no mi favorito. Por otro lado, la investigación. Me gusta, aprender sobre un tema específico, aplicar técnicas de investigación. Lo que encuentro tedioso: el proceso de redacción, la burocracia y los revoluces administrativos.
El proceso de redacción es con el que más he peliado en todos mis años como estudiante. La soledad que se siente al escribir, la inseguridad de que lo que vayas a decir tenga relevancia, sea coherente y sea de calidad, me acompañaron durante mucho tiempo. Busqué ayuda, fui a la psicóloga, leí libros y aunque tuve mejorías, todavía me encuentro peliando con ella. Cada vez, que quiero sentarme a escribir, el solo hecho de pensarlo me provoca una ansiedad que agarro cualquier cosa para atrasar el proceso. En algunos casos, fue la comida, en otros el sexo. y en otras las películas. Entonces, ahí el vínculo entre ellas: Buscar fugas, sin querer enfrentarme. Sin querer enfrentar que quizá no estoy cómoda con el camino que escogí. La cuestión es que, hay días que me levanto diferente, con un propósito. Por esos días, sacrifico los otros. Pero, hasta cuando?
Ahora que me acerco a la recta final, he decidido permanecer en mi camino pero remover cada presión que me impuse. La verdad es que soy afortunada y debería apreciar que pude llegar a donde estoy. Poco a poco, me digo, voy a poder con esto. "Un día a la vez".
¡Saludos a todos/as!
Saludos bulimica/anorexica...Como anda todo en su mundo ni flaco ni gordo narcisista?
ReplyDeleteBueno, si me vas a apodar, get it right, comedora compulsiva y no me gusta vomitar. Jum, no estoy segura del narcicismo, me autoflagelo demasiado. Pero dentro de todo, va bien. Gracias por preguntar!
ReplyDelete