Todavía no puedo comprender a la gente que ama la limpieza. Y antes de que me caigan encima con pensamientos de que soy una puerca, les adelanto que limpio. Limpio, pero no me gusta. No sólo no me gusta, lo aborrezco, me da estrés y me deprime. Es algo totalmente psicológico. Cuando cojo el mapo, me da dolor de cabeza tener que pensar que tengo que mojarlo en el cubo y luego esprimirlo para luego mojarlo en el cubo otra vez, para luego cambiar el agua y repetir el proceso. Menos mal que vivo en un estudio pequeño. Ni se diga fregar. Esa pila de trastes con ese olor a medio-enjabonao medio-comida, hace de mis tripas guarapos. Pero cuando le toca el baño, ahí si que sí. Estregar el inhodoro y la bañera es lo que más me cuesta trabajo, no solo por estrés si no por asco. Lo cual es extraño, me da más asco limpiar que ver y estar encima del sucio. Claro está, estoy hablando de un sucio tolerable, uno familiar, uno mío. No hablo de hamburger de tres días con cucarachas, ni manchas de grasas en los gabinetes, ni el sucio de tu casa. Hablo de ese sucio inevitable del polvito que no haz limpiado hace tres días, o ese pequeño moho comenzando en la bañera por que hace semana y media que no la lavas pero como sabes que eres la única que te bañas ahí ni te importa. De ese sucio hablo, el sucio familiar.
No sé porque mi fobia/estrés/incomodidad al limpiar, pero no fui críada así. Al contrario, como toda niña procedente de una familia dominicana (mitad materna en mi caso), nos enseñan a limpiar la casa desde temprano (7 a 8 años). Nos enseñan porque es nuestro deber como mujer algun día "mantener la casa limpia para el marido" y que "una mujer no tiene la casa curtía" (Citas directas de mi abuelita Dulce Patria). Me acuerdo que mi abuela nos hacía, a mi hermana y a mí, lavar la marquesina cuando la visitábamos. Cuando ella no nos vigilaba, jugábamos con la manguera y nos resbalábamos con el jabón que regabamos por el piso. Mi abuela también solía cantarnos la canción de un anuncio (creo): "Con la limpieza todo revive, hace que el cielo se vea más azul". Por otro lado mi mamá, me obligaba a limpiar los dos baños de casa cada semana. Como era la mayor, mi hermana quedó excenta de estas obligaciones hasta dos años depués que cumplió los 11. Pero aún en esos días, odiaba limpiar. Era la actividad más aburrida del mundo. Prefería estudiar y leer que limpiar. La cuestión es, que las cosas nunca cambiaron. Todavía me aproximo a la limipieza de la misma manera, con el mismo odio.
Se podrán imaginar que para mi abuela nunca llegué a ser la mujer que esperaba que fuera. Aquella mujer que "hace oficios" en el hogar, que ayuda a su mamá en la cocina sin que la manden. Soy una gran decepción para ella, pero aún así me quiere. Me quiere, a pesar de que barro y no mapeo, a pesar de que no lavo ropa pero plancho, a pesar de que no doblo la ropa limpia en las gabetas. A pesar de que soy anti-doméstica en cada sentido de la palabra. Sin embargo, fue gracias a la domesticidad de mi abuela, que soy lo que soy hoy día. Ella se fajó trabajando de mucama en un hotel, en otra nación y recién enviudada, para poder mantener a sus tres hijos. Gracias a sus esfuerzos y sudor, mi mamá pudo ir a la universidad y obtener su grado en química. Esto le permitió tener siempre un buen empleo, que con el empleo de mi padre se complementaron para darnos y a mí y a mi hermana todo lo que no tuvo ella ni mi abuela.
Así que, por más que tolere mi sucio, sé que tiene que terminar, sé que lo tengo que limpiar, por mi abuela, por mi mamá y por mí.
Muy Bueno, te felicito
ReplyDeleteGracias,
ReplyDeleteBueno chica llenita, sabes que odio limpiar mas o menos tanto como tu pero en verdad hay que hacerlo aunque luego nuestras madres nos llamen puercas porque como quiera no lo hacemos con la frecuencia que ellas quieren o no movemos la/el escoba/mapo en la direccion que ellas lo hacen.
ReplyDeleteOMG, me pasa igual , pero mucho peor, odio la limpieza y tengo a cargo una casa y dos ninas pequenas, horrible!!!!!!
ReplyDeleteMira, no había entrado antes! Es bueno enfermarse para hacer cosas que no son de la uni ;-) (me siento rara desde que vomité ayer y no tengo ganas de hacer mucho). Sobre tu blog, me gusta mucho. También me da un poco de risa de la buena que digas que debes limpiar por tu abuelita, jeje. Es que no había escuchado eso antes.
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