Monday, February 22, 2010

El Trago Amargo

Mucho se habla de él y la que sufre cuando le pegan cuernos, pero poco se dice del sufrimiento del y de la que pega cuernos. Porque aunque parece inconcebible él y la que pega cuernos también sufre. No digo que ocurre en todos los casos y ciertamente cuando ocurre la experiencia es cualitativamente distinta al cuernú. Por ejemplo, cuando la persona es mangada por la pareja en el acto de infidelidad, en ocasiones ocurre un estado de shock, catatonia, ansiedad, entre otras que puede ser concebido como sufrimiento. Esto no se traduce literalmente a respuestas fisiológicas exclusivamente, también hay un padecimiento psíquico de ser el/la que falla, el/la incomorfome, afrenta(o), malo(a), entre otras. Por otro lado, aunque no ocurra un 'mangue' en ocasiones, los mismos sentimientos pueden estar.

En arroz y habichuelas, recientemente estuve con un hombre que había tenido una discusión reciente con su pareja (tan reciente como minutos antes). La pareja, según él, le había dado el ultimátum. Se sentía mal por la discusión, pero eso no lo disuadió de pegar cuernos. Sin embargo, al culminar nuestra aventura/affair/engaño/encuentro, él comienza a llorar y a sentirse mal porque según él, es un cabrón, pero un cabrón que le importan los sentimientos de los demás. Dejándo al lado el debate de si fue cierto o no lo que dijo/siente, fue su empeño en no frenar a pesar de que no quería el engaño lo que me resulta curioso. Es decir, ¿por qué engañamos cuando no queremos hacerlo? Lo que lleva a la reflexión de que si realmente a quién engañamos no es a la otra persona si no a nosotros(as) mismos(as). Situaciones como ésta hacen difícil establecer una línea demarcatoria entre el/la que pega cuernos no te quiere mientras quién no te pega cuernos es quién te quiere. Esa dicotomía usalmente se borra porque pegar cuernos o la infidelidad es mucho más complejo y puede ir desde una falta de respeto hasta un estilo de vida, hasta una 'enfermedad', entre otras.

Sin duda hay mucha tela para cortar en este tema, solo estoy arrojando algunos puntos por ahora.

1 comments:

  1. me gusto mucho tu post , es muy cierto, la persona que es infiel,tiene sentimientos de culpa, se siente miserable y pecador. A veces juzgamos a quien lo hace , pero muy pocas veces nos ponemos en su lugar, estas personas lejos de lo que se piensa no son felices con lo que hacen.

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